Las cosas son como se ven

•24 marzo, 2014 • Dejar un comentario

lascosascomosonLlevo un año viviendo en Santiago de Chile y en mi afán por chilenizarme para escribir mejores historias que toquen la fibra a este país,  siempre ando a la caza de cualquier cosa que me ayude en el proceso. De pura casualidad descubrí que todos los viernes hasta Mayo, proyectan cine made in Chile en la Biblioteca Municipal de Providencia y luego el direct@r de la cinta  conversa con los asistentes. La cosa prometía, así que cogí mi bicicleta y me planté allí dispuesta a exprimirlos a preguntas jajaja.

La película que pasaron fue LAS COSAS COMO SON (2012), de Fernando Lavanderos.  Con guión de Lavanderos, Rodrigo Ossandón y Gonzalo Verdugo, el film narra una historia sencilla al tiempo que desconcertante y hermosa. Un retrato de la desconfianza que caracteriza al chileno actual, una a mirada crítica a una sociedad que da la espalda a la injusta realidad social que vive porque parece haber perdido la esperanza de que ésta pueda cambiarse. Pero mejor oímos el argumento de boca del propio director.

La película tiene momentos grandiosos donde con pocas palabras y sonoros silencios, te empapan tanto de la realidad chilena que casi te duele descubrir que, efectivamente, las cosas son como son, al menos para ellos.

En la charla con el director fue grato descubrir cómo se había hecho la película. Al contrario que mucha gente, no me gusta leer antes o saber nada sobre lo que voy a ver. Prefiero hacerlo después a arruinar un buen momento por formarme un prejuicio con una crítica. Este film me sorprendió mucho, para bien. En parte porque trata del proceso que yo vivo ahora en Chile como extranjera y en parte porque me recordó al cine de Haneke, mi cineasta actual favorito.

En cualquier caso, lo que más llamó mi atención como guionista fue que partieron de un guión de ficción que luego abordaron  como de documental, dejando las secuencias e incluso la historia abiertas a la improvisación; para luego escribir el “guión” final en montaje. Daría lo que fuera por leer el guión original para ver qué tanto evolucionó en el proceso.

Sólo dos de los tres protagonistas tenía formación actoral: A Jerónimo lo interpreta Cristóbal Palma, un fotógrafo, cuya personalidad alimentó su personaje. El del Milton, el adolescente,  lo hizo Isaac Arriagada, un estudiante  de bajo estrato social, bien auténtico como su propio personaje; y el de Sanna, Ragni Orsal Skogsrod, una estudiate de actuación noruega cuyo casting hicieron vía Facebook y Skype.

Por otro lado, los “actores” nunca leyeron el guión, al menos completo. Se iban enterando de lo que pasaba escena a escena y hacían muchos ensayos, lo que definitivamente aumenta la naturalidad en el film. Tanto así que Palma y Arriagada no se conocieron personalmente hasta que se encuentran en la secuencia correspondiente de la película. Nunca se les hizo memorizar un diálogo, sólo se les explicaba la intención y el resto nacía de ellos contado con sus propias palabras.  También aprovecharon situaciones reales que encajaban de manera natural en la historia, como por ejemplo, la marcha estudiantil con la que termina la cinta.

Para mí, como extranjera, LAS COSAS COMO SON es un retrato de los chilenos: Tan encerrados en sus micro-realidades como lo está su país, aislado por el mar y la cordillera.  Tal vez la actual invasión de inmigrantes contribuye un poco a abrir sus mentes además de sus fronteras; a darse cuenta que LAS COSAS NO SON COMO SON, SINO COMO SE VEN, como uno las quiere ver; y que ellos también podrían verlas de otro modo y recuperar esa confianza que les arrebató su reciente historia y  que celosamente protege su geografía.

 

 

 

 

 

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True love?

•25 junio, 2012 • Dejar un comentario

 

¿Cómo sabes si estás con el amor de tu vida? (How do you know if you are with the love of your life?)… De esta premisa parte la miniserie británica True Love. Cinco episodios que tratan no con brillantez pero sí con honestidad el lado menos rosa del amor.

El ganador de un BAFTA Dominic Savage es el creador,  director y guionista de esta serie que emitió BBC ONE la semana pasada y cuya peculiaridad radica en que los diálogos son improvisados a partir de un argumento inicial. Algo que por un lado es el sueño de todo actor  pero por otro, la pesadilla de todo guionista ;))).

El resultado es muy interesante. La naturalidad que llegan a conseguir los actores en algunas escenas es impresionante. En algunos momentos tuve la sensación de que un señor con una cámara se coló en la casa de un tipo corriente y le robó un momento de intimidad.

Savage aprovecha esta naturalidad de los actores para captar en detalle, en primerísimos primeros planos,  gestos, movimientos y expresiones de los actores; en definitiva, acciones que definen a un personaje y que a un guionista le llevarían versiones y versiones de reescritura conseguir. Es más, hay escenas tan interesantes a este nivel que sientes que la cámara molesta, que la quieres quitar de ahí y ponerla en otro lado más “vouyer”, porque irrumpe en la intimidad de estas parejas de un modo brutal en pleno clímax.

Esto no significa que la serie sea una genialidad, improvisar tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Y en unos actores luce más que en otros, pero sin duda merece la pena echarle un vistazo al resultado final…

 

Hay varios puntos de unión entre las cinco historias:

* Todas se desarrollan en  Margate, ciudad costera al suroeste de Inglaterra en la que “casualmente” nació Dominic Savage.  La miniserie muestra una ciudad hermosa, llena sal, vida y puestas de sol; pero también una ciudad de cemento, soledad y huídas fortuitas.

* En cada una de ellas se muestra una cara del amor más cercana a la vida cotidiana que al cine romántico que estamos acostumbrados a ver en este género. Aunque no te dice nada nuevo del amor, sí hace una aproximación muy sincera al tema y pone sobre la mesa toda la retahíla de estupideces que podemos llegar a hacer ¿en nombre del amor?… O tal vez en nombre de no quedarnos o sentirnos solos.

*En los episodios se entrecruzan personajes de diferentes capítulos pero esto sucede de una manera muy pobre. Hubiera sido más interesante si Savage hubiera profundizado y atado mejor este cruce de relaciones. Por un lado, para entender mejor a los personajes. Por otro, para dar más coherencia a las historias ya que la mayoría de ellas parece inacabada. Cuando terminan sientes la sensación de que falta algo más, y es porque en vez de terminar con el típico “y fueron felices y comieron perdices”, terminan con un: “¡Madre mía! ¿Y estos dos qué van a hacer ahora?”. Cuando pillas al personaje, éste desaparece entre los títulos de crédito.

*La duración: 30 minutos, también es un factor clave que afecta y mucho a la estructura de estas historias. Media hora es poco tiempo para mostrar unos sentimientos tan profundos y generar un vínculo consistente con el espectador. Quizás por ello Savage recurre con frecuencia a esas secuencias de acción pasiva propias del cine oriental y de autor donde el personaje no mantiene ningún diálogo, simplemente deja que su sufrimiento o momento íntimo sea observado por la cámara…

Aunque su corta duración dado el género, drama y amor, también trae algo bueno: La escasez de tiempo obliga a ir al grano del argumento en cada episodio; así, en cada uno se pone toda la carne en el asador desde el principio, dejándote a veces algo descolocado. Casi cada escena es un punto de giro vital, en su contexto. Ya digo que no es una obra maestra pero sí un ejercicio curioso de escritura de ficción televisiva.

La anterior secuencia es una de mis favoritas. En general este episodio, que es el cuarto, es uno de mis favoritos. La actriz Jane Horrocks (la que hacía de Bubble en la genial comedia británica (Absolutely Fabulous) borda sus improvisaciones en este episodio cuya historia me parece la más real y valiente de las cinco.

Aborda un tema muy trillado, el matrimonio fracasado, pero Sandra (Jane Horrocks) le da un punto hermoso. Este personaje, al menos para mí, es el único con el que llegas a conectar verdaderamente en esos ajustados 30 min. Es tan simple y tan cercana su situación, que una mirada de la actriz basta para ponerte en situación.

A los largo de la serie también se abordan otro clase de estereotipos amorosos como el amor de juventud, la búsqueda de pareja por Internet, la ceguera por un instante de atracción, las relaciones homosexuales, de profesor-alumna, entre otras. Y para hacerlo cuenta con un reparto de actores muy conocidos en las pantallas británicas. Como el famoso décimo Doctor Who, David Tennant, y su conocida ayudante Billie Piper, y también con Joanne Froggat, David Morrissey, Vicky McClure, Kaya Scodelario (Skins), Jaime Winstone (Dead set) o el rapero Ashley Walters.

 

Desde luego lo único rosa en estas historias de amor es la fotografía y la música. Los escogidos tiros de cámara hacen de la mayoría de los cuadros exteriores  unas puras postales de amor. Unas hermosas imágenes acompañadas de un soundtrack brutal donde se puede disfrutar de la voz de Dionne Warwick, Stevie Wonder, Roberta Flack o Melody Gardot entre otras.

 

 

 

Si a alguien le pica lo bastante la curiosidad como para ver la serie entera, la puede encontrar en el maravillo IPlayer de la BBC. Le llevará menos de lo que imagina. Todos juntos apenas llegan a la hora y media. Aquí está el link:

http://www.bbc.co.uk/iplayer/search?q=true+love

Es complicado tocar el tema del amor sin repetirse. Y más complicado aún no hacerlo porque, por alguna extraña razón, seguimos demandando y demandando que nos cuenten historias de amor. Quizás para soñar con amores que no existen, o que existen pero nunca tendremos; quizás porque consuela ver que otros están igual o peor que tú. Aunque sinceramente, pienso que el motivo más acertado es que queremos comprender.

El amor es algo loco, irracional, incomprensible que posee por unos instantes o por toda una vida. Tú no decides, te llega, te deja, te pasa, te eleva, te arruina. Pero no podemos vivir sin él, así que de algún modo tratamos de entenderlo y en cada historia de amor que nos cuentan, tal vez, aprendemos un poco: Algo nuevo, algo olvidado o algo que no éramos capaces de reconocer.

Aquí os dejo cinco historias para aprender, recordar o comprender un poquito más lo que es el ¿verdadero amor? Si es que alguien sabe o puede explicar realmente lo que es eso.

 

El Olimpo de los Escritores…

•13 marzo, 2012 • Dejar un comentario

Peleándome con unos cuentos que tengo entre manos, he buscado un respiro e inspiración en consejos de otros escritores,  y he encontrado esto que me ha hecho reír; aunque también me ha hecho preguntarme a qué parte de “Olimpo de los escritores” me mandarán a mí cuando me toque jajajajajajaja…

 

ESCRITORES

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-Abuelo, ¿dónde van los escritores cuando mueren?

-Humm, déjame pensar. Cuando muere un escritor su alma, o lo que queda de ella, va a las puertas del Olimpo de los escritores, allí un grupo de colegas muertos hace tiempo analiza lo producido por sus escritos y luego decide. Los que han hecho llorar, ellos irán a la orilla del río de las lágrimas; los que han hecho reír, ellos irán a la cueva de las carcajadas; los que han emocionado, ellos irán al monte de los corazones agradecidos. Todos serán felices. Los que han descrito acciones puras y lugares bellos serán ubicados mirando eternos atardeceres; aquellos otros que se regodearon en los defectos de todo tipo así como en las situaciones más abyectas, obtendrán un mirador exclusivo sobre el último círculo del Infierno, no pudiendo apartar la vista de allí. Ambos serán felices.

-¡Oh! ¿Y qué más?

-Le será impedida la entrada a todo aquel que no haya producido en sus lectores ni lágrimas, ni risas y menos aún emociones; aquel que no haya sido honrado con sus ideas, con sus ideologías, con sus convicciones, vendiéndose por una edición o menos; además no sólo no entraran sino que se les quitara el título de escritor, a aquellos que hayan escrito sin ocuparse de la gramática, la ortografía, la sintaxis, el estilo y todas otras herramientas que hacen más agradable el leer.

-¿Y a estos cómo les llamarán?

-Ése es otro cuento, ahora duerme.

 

Carlos de Bella

(Escritor y Economista argentino)

Empieza un año nuevo…

•31 diciembre, 2011 • Dejar un comentario

Cierra los ojos, piensa en todo lo que te hizo sonreír en el año que termina y olvídate de lo demás… Ojalá esas sonrisas se te multipliquen por 2012. Feliz Año.

La voz dormida…

•29 diciembre, 2011 • Dejar un comentario

¡Ay¡ mi niña morenita, no te asustes con mi pena, que las lágrimas que corren
riegan la hierbabuena.
Duerme mi niña, duerme, la luna te mira, tu madre te quiere…

 

Mis abuelos –que ya no están con nosotros ninguno, y los extraño- no me hablaban mucho de la guerra; imagino que querrían olvidarla. Sólo me contaron alguna breve historia suelta. Pero sé que la tenían muy presente porque la foto de mi tía-abuela Pilar – a quien mataron durante la guerra con sólo 15 años de edad- presidía el mueble principal del salón.

Sé que nos han contado mil historias de la Guerra Civil, de la Post-Guerra y de Franco, pero con mi memoria de 3 segundos pez Doris a mí no me importa que me la recuerden las veces que haga falta. Sobre todo para quejarme menos y apreciar más lo que tengo, por poco que sea; para valorar que es lo realmente importante y, especialmente, para evitar que algo así vuelva a suceder… Y más aún, si me lo cuentan tan bien como lo ha hecho Benito Zambrano en La voz dormida (2011. Guión: Benito Zambrano e Ignacio del Moral, adaptación de la novela homónima de Dulce Chacón).

 

 

La voz dormida narra la historia de Pepita (María León), una joven cordobesa de origen rural, que va a Madrid en la posguerra para estar cerca de su hermana Hortensia (Inma Cuesta) que está embarazada y en prisión. Pepita conoce a Paulino (Marc Clotet), un valenciano de familia burguesa, que lucha junto a su cuñado Felipe (Daniel Holguín) en la sierra de Madrid. A pesar de la dificultad de su relación, se enamoran apasionadamente. Hortensia es juzgada y condenada a muerte. La ejecución no se llevará a cabo hasta que después del parto. Pepita intenta por todos los medios y en todas las instancias que condonen la ejecución. Va todos los días a la prisión con el objetivo de que le entreguen el futuro hijo de Hortensia, suplicando que no lo den en adopción o lo internen en un orfanato…

 

 

Para mí la película tiene una factura increíble, un guión maravilloso, una actuación sublime desde el mismísimo arranque. La escena inicial es brutal: nos ubica de golpe en una historia que como todo buen melodrama tiene de todo, incluso risas; de esas que se te escapan por muy duras que sean las circunstancias, y de la mayoría de ellas es culpable el entrañable personaje que interpreta María León.

La cinta está basada en la novela homónima de Dulce Chacón –novela que he pedido a los Reyes-, pero aún sin haberla leído, se puede ver, sentir, y hasta oler si esto fuera posible a través del cine, que la película pertenece a Benito Zambrano de principio a fin. Y no es que sea mi amigo, ojalá, pero sí tuve oportunidad de conocerlo y hablar con cuando yo estudiaba en la Escuela Internacional de Cine y TV de la Habana (EICTV)…

…Era el curso 1999-2000, Zambrano acaba de estrenar su ópera prima: Solas (1999. Guión: Benito Zambrano) y él, que también había estudiado en la EICTV, venía lleno de orgullo -sano-  a la escuela para contarnos todos los vericuetos del rodaje. Zambrano fue -y así creo que sigue al ver La voz dormida – muy cercano, humilde, sensible y con una enorme sonrisa en su rostro. No creo que me recuerde –y hace bien :-D-, a pesar de que me dio su email, pero yo sí le recuerdo a él.

 

 

Lo que es seguro  es que Zambrano cuando se mete en un proyecto lo hace a conciencia. Lo que más me gusta de su trabajo como guionista y cineasta es que tiene una filmografía corta pero intensa, llena de sensibilidad, de inteligencia y con un toque de humor y cariño muy especial. Es auténtica, y ser auténtico en este oficio es de las cosas más difíciles de conseguir, mantener.

 

 

En toda clase de guión, lo primero que te dice el profesor cuando llega al área de la adaptación literaria es que una película jamás, jamás, jamás podrá ser igual que el libro. Porque la literatura y el cine son modos de narrar historias muy distintos: Una narra para leer y otro narra para ver…

Al respecto, leí lo siguiente en un blog: “justo antes de irse a rodar Habana Blues a Cuba, hace tres años, Benito Zambrano leyó la novela -que le “impresionó muchísimo”- de Dulce Chacón, muerta en el 2003. Zambrano conoció a la escritora  en el hospital, días antes de que ella supiese que tenía cáncer. En la segunda y última ocasión en que conversaron, Zambrano le contó que quería hacer algo con su obra”.

Yo creo que la escritora habría estado muy satisfecha con lo que “Zambrano quería hacer son su obra”…

 

 

Es una película de mujeres, como lo fue Solas; unas mujeres interpretadas con un arte que quita el sentío. Y no sólo por los papeles protagonistas interpretados por María León e Inma Cuesta, sino por todos los secundarios femeninos del primero al último: Ana Wagener (Mercedes), Susi Sánchez (Sor Serafines), Berta Ojea (La Zapatones), Lola Casamayor (Reme), Ángela Cremonte (Elvira) y la lista sigue… Zambrano no sólo demuestra con este film que es un magnífico guionista sino también un maestro de la dirección.

 

 

A mí no importa que tarde otros tantos años en hacer otra película, porque Zambrano es como la cocina de mis abuelos: todo a fuego lento, que se concina mejor. Me inclino ante usted señor Zambrano, qué maravilla…

 

 

 

 

 

La almendra amarga…

•13 diciembre, 2011 • Dejar un comentario

Casi nunca leo las sinopsis de las películas antes de verlas, prefiero que me sorprendan –a veces, mientras menos sepa de una película, más me atrae verla-.  Siempre voy a verlas por algo que me llame la atención: El guionista, el director, un actor, el género, etc… O como en este caso, el cartel…

Lo más curioso es que cuando vi este cartel a la entrada de un centro comercial, jamás pensé que EVA (2011. Dirigida por Kike Maíllo. Guión de Sergi Belbel, Cristina Clemente, Martí Roca y Aintza Serra) se tratase de una historia de ciencia ficción. Pensé que era la típica peli de buenas acciones por Navidad, pero a la española y me dije: “Ideal para no pensar y subir un poco mi espíritu navideño que este año no es que esté bajo, es que no lo encuentro”…

…Pero nada más oír la música, me di cuenta de que esta cinta tenía de Navidad lo que yo de alta, o sea, nada. Y eso me gustó, me provocó más curiosidad aún por verla…

Y lo que me pasó a continuación es lo que pasa en la vida cuando alguien se genera  demasiadas expectativas sobre algo: que esperaba más de EVA.

Pero esto no le quita mérito alguno a la película: Los efectos especiales son muy buenos –con razón los han premiado en el Festival de Sitges-, la factura es impecable y el elenco de actores es para sobresaliente: Mi adorada Marta Etura, el enigmático y al tiempo encantador Daniel Brühl, y el inigualable Lluís Homar, entre otros.  Por cierto, Homar “encarna” un personaje muy divertido y especial, con el que era fácil caer en lo tópico y no lo ha hecho.

A pesar de llamarme guionista, creo que jamás seré “experta” en guiones porque eso sería lo mismo que ser experta en almas humanas, y eso no se puede… creo.  Así que expreso esta opinión como persona o como espectadora,  y de forma totalmente constructiva.

SINOPSIS DE LA WEB OFICIAL (http://www.evalapelicula.com/):

Año 2041. Un futuro cercano, donde los seres humanos viven acompañados de criaturas mecánicas.

Álex, un reputado ingeniero cibernético, regresa a Santa Irene con un encargo específico de la Facultad de Robótica: La creación de un niño robot. En estos diez años de ausencia, la vida ha seguido su curso para su hermano David y Lana que, tras la marcha de Álex, rehízo su vida.

La rutina de Álex se verá alterada de forma inesperada por Eva, la hija increíble hija de Lana y David, una niña especial, magnética, que desde el primer momento establece una relación de complicidad con Álex.

Juntos emprenderán un viaje que les precipitará a un final revelador.

 

EVA narra la historia de un regreso, de un reencuentro, de una pérdida.

Saltándome el inicio de manual de EVA con un teaser muy a la norteamericana, el primer acto del relato me pareció brutal. Toda la información en su justa medida, el descubrimiento progresivo de este futuro, digamos, real. Es decir, un futuro posible donde la sociedad ha avanzado lo bastante como para tener robots que le ayuden pero sigue con sus dilemas vitales, hábitos y defectos de siempre. Un futuro muy natural –no sé si me explico-; esto me gustó mucho.  Además,  se plantan y plantean perfectamente todo los conflictos.

(No quiero contar más de la cuenta para el que no la haya visto) Pero queda claro lo que busca, quiere, desea cada personaje y el objetivo del prota: Crear un niño robot. Así que el quid de cualquier historia funcionaba a la perfección: Quería que me contaran más y más…

En el segundo acto, la cosa cambia, la historia –a nivel de guión puro- empieza a enquistarse en tópicos, todo se ralentiza y los guionistas se empeñan con demasiado empeño, valga la redundancia, en decirnos que Eva no es lo que parece, algo es obvio desde antes de entrar al cine, ya que Eva es el título de la película…

…Cosa que por otro lado también me creó confusión: ¿Es Eva (Claudia Vega) la protagonista o lo es Alex (Daniel Brühl)? En el primer acto es Alex, pero en segundo, se enfoca más en Eva…  A mí esto me gustó, porque me encantan las pelis que cambian de prota a mitad de relato. Pero cierto es que si Eva es la protagonista, Alex se la come.

La relación de ambos personajes en la historia me gusta mucho. En parte porque es tremendamente parecida a la de Marty (Natalie Portman) y Willie Conway (Timothy Hutton) en Beautiful girls (1996. Director: Ted Demme. Guionista: Scott Rosenberg), una de mis pelis favoritas. Eva y Alex se conocen de casualidad como ellos, se hablan como adultos con ellos, van a patinar como ellos, Marty es también en una niña muy especial como Eva –salvando las distancias de la ciencia ficción, por supuesto-…  Muchos puntos similares que delatan que a los guionistas de EVA también les gustó Beautiful girls :-DDD…

En cualquier caso, el segundo acto no anuló totalmente mi curiosidad: Seguía queriendo saber más… Sobre todo porque me negaba a creer que una idea tan bonita no pudiera tener un buen final…

Y puede que fuera esa alta expectativa la que hizo que el tercer acto me decepcionara un poco. Los guionistas usan un engaño para que los espectadores no descubriéramos el final: Enfocan el rasgo especial de Eva en el ámbito familiar para desviar la atención del rasgo especial real. Ponen tanto énfasis en ello –al menos bajo mi percepción-, que el final deja de ser sorpresa –insisto, al menos para mí-.

De todos modos  esto no es lo que me decepcionó. Desde mi punto de vista, los finales son algo muy personal. Cada uno saca su lectura de las cosas. Pero si sentí  un vacío general, quedé con una sensación de insatisfacción después de verla:  ¿Sabes esa sensación cuando sales del cine de que la peli está bien pero… le falta algo, y no sabes qué es? Esa misma.

A mí me fascinan las almendras crudas (culpa de mi hermana y de su blog: (http://thenewyou.blog.com/body-transformation/) y están de miedo hasta que al final del paquete, no falla: La almendra amarga. Y comes más que no están amargas pero ni con esas consigues quitarte ese saborcillo…

Y creo que EVA te deja ese saborcillo porque falla en el ritmo. En el segundo acto va como mi abuela montando en bicicleta, pero en el tercero va en el bólido de Alonso: Todo pasa deprisa y violentamente…  Me da la sensación de que en el tercer acto se preocuparon tanto de que no se descubriera el final sorpresa que se olvidaron del cuento que estaban contando…

Aunque sólo por respeto los 22 años que el director ha tardado en poner en pie este proyecto desde que lo gestó,  merece la pena verla. Escribir cine, o TV, o concursos o radio, etc… Toda la escritura de guión de cualquier cosa y condición es muy gratificante al tiempo que desagradecida, porque el trabajo de meses, de años, se evapora en una hora y media. Sólo pocas cintas pasan al estado sólido y permanecen congeladas en el tiempo… Así que, en mi opinión,  si alguien ha invertido 22 de su vida en un proyecto cuyo resultado es tan efímero, qué menos que ver el resultado…

Es fácil criticar pero nadie se imagina todo lo que hay detrás porque encuentre una almendra amarga no significa que el resto sean igual…

El Día de la Marmota

•2 noviembre, 2011 • 1 comentario

 

Hace 6 meses que no escribo en este Guio-Blog… La vida me puso una zancadilla, me caí y me rompí  el futuro, la mitad de un sueño y la esquinita izquierda del alma. Yo ya sabía que el futuro se rompe a menudo, pero esta vez me dolió más que ninguna –quizás porque siempre se me ha roto por el mismo sitio e imagino que los huesos que sostienen del futuro también sufren de osteoporosis-. Y ya había oído que con el tiempo los sueños se arrinconan en los cajones de la realidad, pero no creía que a mí me fuera a pasar. ¡Qué ilusa!, ¿verdad?… Lo del alma ya no tiene solución, ése trozo lo doy por perdido… Y lo triste es que no es una cuestión de que esté cumpliendo años, sino de que la vida me volteó como un calcetín…

De todos modos, aquí sigo, levantándome cada día aunque no le vea ningún sentido. No pretendo descubrir el sentido de la vida, si lo tuviera dejarían de existir dos áreas que me fascinan: La Ciencia y La Filosofía. Me refiero al sentido pragmático del día a día, a ese pequeño objetivo que algún día sólo será un peldaño de una meta mayor.

Mi hermana dice que vivimos en “El Día de la Marmota”  (Atrapado en el tiempo. Groundhog Day. 1993. Director. Harold Ramis. Guionistas: Danny Rubin & Harold Ramis) jajajaja, pero es verdad, así es.  Por cierto que hoy es “El Día de la Marmota 125”, así que a ver si al guionista de la peli de mi vida le da por poner ya un puntito de giro interesante :DDD. Bueno, mejor tomarse las cosas con humor. Dicen que la esperanza es lo último que debe perderse, yo creo que lo último que debe perderse es el humor: Cuando pierdes la sonrisa empiezan los problemas.

Pero como le dije hace poco a un amigo: A partir de ahora te voy a contar sólo lo positivo y me voy a saltar lo negativo. Por eso he retomado este Guio-Blog. Escribir siempre ha sido mi tabla de salvación, es sólo que a veces se me olvida.

Y lo positivo es que, aún en medio de tamaña crisis, vuelvo a ejercer de GUIONISTA… Qué bien suena, ¿eh? Espera que lo voy a repetir: ¡¡¡SOY GUIONISTA, GUIONISTA, GUIONISTA!!! :DDD. Diana Laffond ha sido la obradora del milagro y ahora estamos currando como unas japonesas en huelga indefinida pero… merece la pena.

Todo esto me ha animado a arrancar de nuevo el Guio-Blog, pero el empujoncito final me lo ha dado este email de un amigo del que hacía tiempo no tenía noticias, amigo José Serrano:

“Hola Guiolista. Hoy, revisando correo antiguo, he visto un correo tuyo del blog. He decidido (algo no muy usual en mí) adentrarme en las entrañas de él y como tú bien dices,
sentarme en tu sillón. Bien, pues en primer lugar, aunque no entiendo mucho del tema
(el mundo de los guiones), quería felicitarte, “por el curro que te has pegao” (José, luego te pago lo que acordamos :DDD).

Aunque no soy mucho de visitar blog -no me suelen gustar, más bien me suelen aburrir-, tengo que admitir que éste es bastante entretenido, y que mi pena es que sólo tengo red a través de un modem USB, por lo que se para y en cualquier enlace me da tiempo a comer, ducharme  y hasta echar una cabezadita, jejeje…. Esto es lentísimo. Pero bueno, prometo seguir entrando a tu casa, siempre con tu permiso, sentarme en tu sillón e ir viendo cositas.

Me alegro mucho de tener algún sitio que visitar de vez en cuando.

Un abrazo muy fuerte”.

Yo no sé si este Guio-Blog es malo, bueno o regular; no sé si es para felicitarme o para mandarme a hacer gárgaras, lo que sí sé es que hace que mi Día de la Marmota tenga el sentido suficiente para levantarme cada día a las 6 de la mañana escuchando  “I got you babe” de Sonny & Cher…

PD:  José, siento de veras fastidiarte con lo de los enlaces :DDD